Me gusta observarte en la lejanía mientras haces malabares con cuchillos de
faquir. Me gusta verte el torso tostado, sudado, torcido. Adoro pensar que como
yo te calenté a ti, el sol templa las hojas de acero barato y que algún día,
tratando de impresionar a otra princesa, te rebanarás el brazo (será un corte
rápido y seco) y el filo incandescente te cauterizará herida.
Sólo le pido a Dios estar presente para recordar, porque tengo derecho, el
olor de la sangre y tu piel chamuscada.
VaciandolacajadePandora
Secretos desnudos fabricados con cortinas de papel maché que vuelan desde el alfeizar de mi ventana hasta tu boca, donde mueren deshechos entre mis lágrimas y tu saliva.
jueves, 24 de mayo de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
Dress you in black and white
Te favorecen el blanco y el negro porque son conjunto y ausencia, reflejo y absorción.
Y porque así vestido, cuando bailas como una peonza, reluces aún más ambiguo; gris, en toda su gama.
Eso me gusta. Me gusta mucho.
Imagen: "El Beso" - Cam de León
martes, 17 de abril de 2012
Tú, Nabucodonosor.
Se me olvidaba cuidar de los pájaros cantores y alimentar a las fieras guardianas de tus aposentos. Tus miedos, tempestades y pasiones quedaron a mi merced y por mi descuido, en consecuencia, a la de las bestias carnívoras.
Te rasgaron la intimidad y el corazón, te mordieron e infectaron el alma de rabia y en tu convalecencia no quedaron aves que piaran himnos alegres que te llamaran a caminar, a postrarte en mi regazo, frente al inmenso balcón, frente a nuestros colosales jardines. No te llenaron sus notas el ánima de indulto.
Lo lamento, de verdad. Nunca supe cuidar al Rey de Babilonia.
Te rasgaron la intimidad y el corazón, te mordieron e infectaron el alma de rabia y en tu convalecencia no quedaron aves que piaran himnos alegres que te llamaran a caminar, a postrarte en mi regazo, frente al inmenso balcón, frente a nuestros colosales jardines. No te llenaron sus notas el ánima de indulto.
Lo lamento, de verdad. Nunca supe cuidar al Rey de Babilonia.
miércoles, 11 de abril de 2012
Cenizas a las cenizas.
Te gritaría, te desordenaría el viento y quemaría las nubes. Perdería tu norte en mi sur y lloraría hasta que se me despegasen las pestañas postizas en un cómico intento por qué me llamases "muñeca", con lo que lo detesto. Con lo que te detesto.
A veces hueles a mentira, otras a nostalgia y últimamente a gas para mecheros.
Me encantaría que ardieses al son de mis cigarros de liar y encenderme uno tras otro con tus brasas y caminarlas despacio para que se me abrasase la piel con los resquicios de tus huellas incandescentes y amorfas que son, nada más, que lo que de ti queda: cenizas.
No puede ser polvo el que se hizo con amor pero sí puede caer en el olvido. ¿Olvido de qué? Si parece que aquí no ha pasado nada. Ni siquiera una tormenta que alivie la sequía.
Tampoco me hace falta lluvia. Siempre fui zahorí.
Y ahora queda lo más difícil. Que lo entiendas.
A veces hueles a mentira, otras a nostalgia y últimamente a gas para mecheros.
Me encantaría que ardieses al son de mis cigarros de liar y encenderme uno tras otro con tus brasas y caminarlas despacio para que se me abrasase la piel con los resquicios de tus huellas incandescentes y amorfas que son, nada más, que lo que de ti queda: cenizas.
No puede ser polvo el que se hizo con amor pero sí puede caer en el olvido. ¿Olvido de qué? Si parece que aquí no ha pasado nada. Ni siquiera una tormenta que alivie la sequía.
Tampoco me hace falta lluvia. Siempre fui zahorí.
Y ahora queda lo más difícil. Que lo entiendas.
martes, 3 de abril de 2012
Miss Universo Canadá: El estigma del transexual.
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1138219
En el capítulo trece de la segunda temporada de la serie de televisión HOUSE M.D. pudimos oír esta frase: La mujer perfecta es un hombre.
El episodio relataba la historia de una joven modelo que ingresa en el hospital tras perder el conocimiento en la pasarela y tras una serie de pruebas médicas se descubre que en realidad tiene genitales masculinos internos. A los ojos del mundo era mujer y los hombres la deseaban.
No comprendo por qué la transexualidad está tan estigmatizada pero tiendo a pensar que, como ocurre siempre con las nuevas realidades sociales, los humanos tenemos tanto miedo al cambio que nos cuesta aceptar como algo normal lo que al inicio es novedoso y somos tramposos, mezquinos y estáticos. En los sesenta fueron la uniones entre negros y blancos, en la primera década de nuestro siglo fue la unión homosexual.
La transexualidad es un hecho, como también lo es que existan hombres que se sientan atraídos por otros varones o mujeres que lo hagan por otras hembras.
Quizás la homosexualidad no sea la moda, pero si hablamos de la heterosexualidad, que sí que lo es, la RAE la define como inclinación sexual hacia el otro sexo.
Cuando yo no estoy cómoda con mi cuerpo hago dieta, deporte. Otros se someten a una operación de cirugía estética; se aumentan los pechos, se hacen una rinoplastia... o se cambian de sexo.
Del mismo modo que una persona que se hace una liposucción pasa de estar gordita a estar más delgada, un hombre pasa a ser mujer o una mujer pasa a ser hombre.
La clave de mi reflexión se encuentra en la connotación del verbo ser, en su perpetuidad, en la ausencia de transición existente en el verbo estar, más puntual. Se es mujer u hombre. No hay dinamismo.
En los países islámicos la homosexualidad está prohibida pero en Irán el propio estado obliga (vocablo que no me hace ni pizca de gracia) a uno de los miembros la pareja gay a someterse a una operación de cambio de sexo para que la unión conyugal sea entre dos personas de distinto sexo.
Cuando pregunto a mis amigos qué harían si se enrollaran con una chica y después se enterasen de que anteriormente fue chico la palabra paliza se repite, por desgracia, con bastante frecuencia. Esa reticencia a lo anómalo no es más que una inseguridad que versa sobre la identidad sexual de las personas, del miedo como individuos a no reconocernos frente a estos sujetos.
La única reflexión que se me ocurre al respecto es que si conociera a un hombre que fue mujer y me gustara no dudaría sobre mi sexualidad. Me gustan los varones y ese ser humano lo es.
Punto.
En el capítulo trece de la segunda temporada de la serie de televisión HOUSE M.D. pudimos oír esta frase: La mujer perfecta es un hombre.
El episodio relataba la historia de una joven modelo que ingresa en el hospital tras perder el conocimiento en la pasarela y tras una serie de pruebas médicas se descubre que en realidad tiene genitales masculinos internos. A los ojos del mundo era mujer y los hombres la deseaban.
No comprendo por qué la transexualidad está tan estigmatizada pero tiendo a pensar que, como ocurre siempre con las nuevas realidades sociales, los humanos tenemos tanto miedo al cambio que nos cuesta aceptar como algo normal lo que al inicio es novedoso y somos tramposos, mezquinos y estáticos. En los sesenta fueron la uniones entre negros y blancos, en la primera década de nuestro siglo fue la unión homosexual.
La transexualidad es un hecho, como también lo es que existan hombres que se sientan atraídos por otros varones o mujeres que lo hagan por otras hembras.
Quizás la homosexualidad no sea la moda, pero si hablamos de la heterosexualidad, que sí que lo es, la RAE la define como inclinación sexual hacia el otro sexo.
Cuando yo no estoy cómoda con mi cuerpo hago dieta, deporte. Otros se someten a una operación de cirugía estética; se aumentan los pechos, se hacen una rinoplastia... o se cambian de sexo.
Del mismo modo que una persona que se hace una liposucción pasa de estar gordita a estar más delgada, un hombre pasa a ser mujer o una mujer pasa a ser hombre.
La clave de mi reflexión se encuentra en la connotación del verbo ser, en su perpetuidad, en la ausencia de transición existente en el verbo estar, más puntual. Se es mujer u hombre. No hay dinamismo.
En los países islámicos la homosexualidad está prohibida pero en Irán el propio estado obliga (vocablo que no me hace ni pizca de gracia) a uno de los miembros la pareja gay a someterse a una operación de cambio de sexo para que la unión conyugal sea entre dos personas de distinto sexo.
Cuando pregunto a mis amigos qué harían si se enrollaran con una chica y después se enterasen de que anteriormente fue chico la palabra paliza se repite, por desgracia, con bastante frecuencia. Esa reticencia a lo anómalo no es más que una inseguridad que versa sobre la identidad sexual de las personas, del miedo como individuos a no reconocernos frente a estos sujetos.
La única reflexión que se me ocurre al respecto es que si conociera a un hombre que fue mujer y me gustara no dudaría sobre mi sexualidad. Me gustan los varones y ese ser humano lo es.
Punto.
lunes, 2 de abril de 2012
Todo es una absurda paja mental. La vida acaba por ser lo que cada uno interpreta que es. Seguramente no sea la persona más creativa del mundo pero si algo se me da realmente bien es dar a luz a mis propias ideas. Algunas veces soy capaz de pintarlas, otras os las escribo, otras son aporreadas vilmente sobre un teclado.
Me inculcaron el ver el lado positivo de la vida y creer en él como al feligrés le enseñan primero a creer en Dios, luego se me olvidó como se hacía y al final me reencontré con mis ideales.
Tengo la capacidad de "reciclar" a las personas. No me siento atada a ningún compromiso por mucho que medie mi firma. Soy yo quien se maneja a su antojo porque cuando acepto los límites preexistentes lo hago voluntariamente y los asumo como mí decisión, no como algo impuesto desde fuera.
A lo largo de mi vida he perdido a mucha gente que me importaba y sin embargo, a cada punto a restar en mi contador, siempre fui capaz de sumarle tres más.
Mi vida es un magnífico mar de caos, inmadurez y dudas pero es lo único que poseo. Nada es certero, nada es eterno. Nada es tan hermoso.
Cuando me pierdo pido ayuda. Las personas más estúpidas son las más arrogantes. Soy un ser limitado y cuando algo puede conmigo me aferro a quienes si tienen esa capacidad de hacer de lo oscuro un mar de luz y además les pido que me enseñen a nadar, que eso es como montar en bicicleta y nunca se olvida.
Me he ido del tema, ya sabéis; nocturnidad, cerveza y cerebro encendido son mis mayores aliados y mis más temidos enemigos.
Lo que os quería decir es que me he dado cuenta de que la vida no son una serie de sucesos sino que son los sucesos que queremos que la formen. Donde unos ven perder al amor platónico de toda una vida yo veo haberlo conocido. Donde otros ven perder a un amigo del alma yo percibo que he ganado amistades más valiosas.
Donde la mayoría ve el error yo veo el aprendizaje.
Así que si hiciera un resumen a día de hoy de a lo que el último año acontece sólo puedo decir cosas buenas como, por ejemplo, que el año fue cálido, como que quise a más personas que nunca o como que me reafirmé en seguir mis instintos vocacionales.
No es cuestión de sentarse a esperar a que el devenir nos sonría sino de construir un presente mejor. ¿Cómo? Engañándonos.
La mentira benévola incrementa el bienestar y cuando te crees que esa mentira es realidad, esta se transforma de manera repentina en un hecho factible e innegable.
Soy una yonki de mis propias mentiras, como que a veces me quieres o como que los hidratos de carbono no engordan.
Y esto, amigos míos, es lo que algunos llamamos KHARMA.
Me inculcaron el ver el lado positivo de la vida y creer en él como al feligrés le enseñan primero a creer en Dios, luego se me olvidó como se hacía y al final me reencontré con mis ideales.
Tengo la capacidad de "reciclar" a las personas. No me siento atada a ningún compromiso por mucho que medie mi firma. Soy yo quien se maneja a su antojo porque cuando acepto los límites preexistentes lo hago voluntariamente y los asumo como mí decisión, no como algo impuesto desde fuera.
A lo largo de mi vida he perdido a mucha gente que me importaba y sin embargo, a cada punto a restar en mi contador, siempre fui capaz de sumarle tres más.
Mi vida es un magnífico mar de caos, inmadurez y dudas pero es lo único que poseo. Nada es certero, nada es eterno. Nada es tan hermoso.
Cuando me pierdo pido ayuda. Las personas más estúpidas son las más arrogantes. Soy un ser limitado y cuando algo puede conmigo me aferro a quienes si tienen esa capacidad de hacer de lo oscuro un mar de luz y además les pido que me enseñen a nadar, que eso es como montar en bicicleta y nunca se olvida.
Me he ido del tema, ya sabéis; nocturnidad, cerveza y cerebro encendido son mis mayores aliados y mis más temidos enemigos.
Lo que os quería decir es que me he dado cuenta de que la vida no son una serie de sucesos sino que son los sucesos que queremos que la formen. Donde unos ven perder al amor platónico de toda una vida yo veo haberlo conocido. Donde otros ven perder a un amigo del alma yo percibo que he ganado amistades más valiosas.
Donde la mayoría ve el error yo veo el aprendizaje.
Así que si hiciera un resumen a día de hoy de a lo que el último año acontece sólo puedo decir cosas buenas como, por ejemplo, que el año fue cálido, como que quise a más personas que nunca o como que me reafirmé en seguir mis instintos vocacionales.
No es cuestión de sentarse a esperar a que el devenir nos sonría sino de construir un presente mejor. ¿Cómo? Engañándonos.
La mentira benévola incrementa el bienestar y cuando te crees que esa mentira es realidad, esta se transforma de manera repentina en un hecho factible e innegable.
Soy una yonki de mis propias mentiras, como que a veces me quieres o como que los hidratos de carbono no engordan.
Y esto, amigos míos, es lo que algunos llamamos KHARMA.
viernes, 23 de marzo de 2012
Vida, error, acierto, infinito.
Dicen que el universo se expande y se contrae infinitas veces y que cuando retorna a este preciso instante en su inagotable insistencia volvemos a vivir lo que en el presente acontece.
Dicen que los errores que cometamos hoy serán los mismos durante el resto de la eternidad.
Quizás por eso todo me parece un dejà vu.
También dicen que existen infinidad de "nosotros" en universos alternativos, que en algún lugar o en algún momento (aunque no sé si son estas las magnitudes que expresan lo que pretendo decir) otra yo toma todas las decisiones de las que este yo se ha apartado.
Y esto significa que en la inmensidad del cosmos, en una realidad contingente con esta, Meri no se equivoca o no lo hace tanto, o que existe otra Meri en una situación mucho menos halagüeña que la mía.
Nada puede motivarme tanto como saber que eternamente soy perfecta e imperfecta. El destino me empuja a querer ser aquella de futuro y presente prometedor y el pasado me recuerda que podría haber hecho las cosas peor.
Sólo puedo pensar que la vida es simplemente perfecta porque a la vez no lo es. Creo si el universo nos repite es porque somos él, que abarca todo lo habido y por haber en cualquiera de sus variantes y formar parte de algo tan incomprensible, ser sin más, formar parte del puzzle, aunque no entienda los porqués es el mayor regalo que este magnifico todo puede darme.
Dicen que los errores que cometamos hoy serán los mismos durante el resto de la eternidad.
Quizás por eso todo me parece un dejà vu.
También dicen que existen infinidad de "nosotros" en universos alternativos, que en algún lugar o en algún momento (aunque no sé si son estas las magnitudes que expresan lo que pretendo decir) otra yo toma todas las decisiones de las que este yo se ha apartado.
Y esto significa que en la inmensidad del cosmos, en una realidad contingente con esta, Meri no se equivoca o no lo hace tanto, o que existe otra Meri en una situación mucho menos halagüeña que la mía.
Nada puede motivarme tanto como saber que eternamente soy perfecta e imperfecta. El destino me empuja a querer ser aquella de futuro y presente prometedor y el pasado me recuerda que podría haber hecho las cosas peor.
Sólo puedo pensar que la vida es simplemente perfecta porque a la vez no lo es. Creo si el universo nos repite es porque somos él, que abarca todo lo habido y por haber en cualquiera de sus variantes y formar parte de algo tan incomprensible, ser sin más, formar parte del puzzle, aunque no entienda los porqués es el mayor regalo que este magnifico todo puede darme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
